Bajo tu amparo (Sub tuum praesidium)

Esta plegaria a nuestra Madre Santísima la rezaban los cristianos desde el siglo II o III, y ya para esa época se sabía que María es Madre de Dios, o traduciendo estrictamente la palabra Theotokos, "la que dio a luz a Dios".

La versión castellana

Bajo tu amparo nos acogemos,
santa Madre de Dios;
no deseches las súplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro,
¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!
Amén.

La versión latina:

Sub tuum praesidium
confugimus,
Sancta Dei Genitrix.
Nostras deprecationes ne despicias
in necessitatibus nostris,
sed a periculis cunctis
libera nos semper,
Virgo gloriosa et benedicta.

Nota: Además de ser una preciosa oración a la Santísima Virgen, quienes la recen piadosamente pueden obtener indulgencia parcial, de acuerdo con el Enchiridion Indulgentiarum Nº17

La expresión BAJO TU AMPARO NOS ACOJEMOS, da continuidad eterna al Texto Bíblico, "AQUI TIENES A TU MADRE" (Jn. 19,27), que bajo la Mayor de las Tribulaciones, NO DESECHES NUESTRAS SUPLICAS, en el cumplimiento de la Voluntad del Padre, "TODO SEA HA CUMPLICO" (Jn. 19,30), podemos decir, ¡OH SIEMPRE VIRGEN, GLORIOSA Y BENDITA!, eres la MADRE DE DIOS!! THEOTOKOS!!, como expresión viva del Centurión: "¡VERDADERAMENTE, ESTE HOMBRE ERA HIJO DE DIOS!" (Mc 15.,39) (comentario de Leopoldo Tenorio Rodriguez)

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